Contra viento y marea...

Seguiré escribiendo, contra viento y marea, aunque el mar embista y haga que mi nave encalle, aunque me lance contra las rocas, seguiré escribiendo.
Escribo porque quiero, canalizo a través de las letras, porque me inspiro o, sencillamente, porque me apetece hacerlo
A quien no guste lo que escribo nadie le obliga a leer, que se marche con viento fresco, que ignore mis letras, su color y su sentido, pues no le concierne lo más mínimo, lo que escribo es mío y a quien yo quiera hacer partícipe de ello.

Si no gustas de lo que lees, márchate sin más, no dejes huella, no es necesario.

27/03/2010

Eyre, febrero de 2009

Hablar de Irlanda no es fácil, no se puede definir en tan sólo unas palabras la grandiosidad del país, lo maravilloso de sus paisajes, la idiosincrasia de sus gentes...

Ha sido una experiencia fantástica, pues en unos pocos días hemos pasado de lo más moderno y actualizado del país a lo tradicional y legendario.

Pasear por las calles de Dublín es una experiencia, se han actualizado y puesto al día con respecto a Europa (UE) pero sin perder su particular encanto. Gente amable y simpática, alegres, vividores pero también trabajadores, aunque a la hora de salir sean todos unos borrachos encantadores.

País de contrastes, de luz y de color, es una maravilla mirar sencillamente al horizonte en un día cualquiera de lluvia.... y si hay sol, menudo cambio, todo se impregna de luz y de vida, es increíble la belleza que destila este país.

Sí, destila, término adecuado cuando por la sangre de sus habitantes corre a partes iguales cerveza, whisky y baileys ;) ah, y algo de sangre. Creo que por eso no pasan frío y se pasean por las calles casi desnudos, tan felices, ante la increíble y sorprendida mirada de los turistas que no damos crédito a nuestros ojos.

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