Hace unos meses, una persona muy apreciada por mí hizo
una crítica de mi blog en el suyo. Por desgracia, este blog suyo está inhabilitado
y salvé sus palabras a mi dedicadas. Me tomo la licencia de ponerlas aquí, ya
que a este blog se refieren.
Mi eterno agradecimiento...
El tópico de Ausonio
al que hace referencia el título de este blog ha sido equiparado habitualmente
al Carpe diem de Horacio (I,11), aunque yo creo que se notan
mucho los dos siglos largos que separan a un poeta del otro; Mucho más esencial
y positivo Ausonio, mucho más apremiante, amenazante incluso, el divino
Horacio, en el que ya se intuye el surgimiento del cristianismo y de la culpa.
Es por eso que me parece tan apropiado el título para este blog en particular.
El verso de Ausonio resulta tan evocador
como misterioso a veintitrés siglos
vista como la personalidad que deja entrever por los visillos del ciberespacio
la autora del blog. De hecho, no es necesariamente un blog dedicado a la
literatura, pero si a una creatividad desbordante que se muestra de diversas
formas pero con una sola voz que te está diciendo "yo cogeré las
rosas". Como en los dibujos que ilustran las páginas, la autora parece
preferir el esbozo a faltar a la verdad y es por eso que en los pocos textos
destinados a la poesía no parece buscar más que la plasmación de un momento que
pare ella merece la calificación de eterno. Y lo consigue. Como en los dibujos,
lo hace con líneas sólidas cuando habla de su emoción y no le hace falta que
las palabras sean suyas. Miento, Carmen no cree en la propiedad privada de la
literatura y cuando cita a Lope, es para darle vida en el cuerpo y en el alma
de una mujer de hoy.
Las suyas son palabras que no nacen del elogio o de la búsqueda, sino de la
necesidad instintiva de mantener la memoria de un momento irrepetible. Y si
bien eso es lo que dota a su poesía de Verdad, también es lo que la priva de
disciplina. Es por tanto un blog para los que quieren esperar y ver dónde acaba
el camino que su autora ha empezado. Que dure mucho ese andar y, a ser posible,
que nunca se decida por un camino único. Aunque si al final elige una sola
forma de expresión, que sea la poesía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario