Ven a darme besos
pues...
En el fragor de las sábanas
el contacto de tu piel y la mía
es de un silencio ensordecedor.
En el fragor de las sábanas
el contacto de tu piel y la mía
es de un silencio ensordecedor.
Tus dedos dibujando mi cuerpo
Tus labios escalando mi anatomía
Tus brazos rodeándome
mientras tu calor me envuelve.
mientras tu calor me envuelve.
Tu pelo, en mi cintura, me hace cosquillas.
El brillo de tus ojos es fulgurante.
La frescura de tu sonrisa, única.
La vida, que de ti palpita,
tú,
me hace sentirme viva.
tú,
me hace sentirme viva.
No hay nada que más me guste
que esos amaneceres
entre tus brazos.
Voy a convertir todo eso en lo que tú para mí eres:
Poesía...
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