Nadie te echará de menos,
Nadie.
Ni la sombra de tu sombra
lamentará la salida del sol.
Y con ello,
Su propia desaparición.
Nadie verterá una lágrima,
Ni una sola
Nadie lamentará tu partida.
Pues,
Quien te sonrió
Sólo lo hizo con sonrisas fingidas.
Por interés,
Tan sólo eso.
No creas que las plantas
Dejarán de crecer
Tras tu partida.
No.
Ni el Tajo dejará de correr,
(Lo poco que de él has dejado)
Bien al contrario.
Se regocijará con tu partida.
Chocando contra las rocas
Acariciará el Puente de Alcántara
y hasta el de San Martín
Será un murmullo de pura felicidad.
Murmullo, clamor exultante
El de los ciudadanos,
El del agua.
Pues nadie.
Nada ni nadie,
Lamentará tu partir.
Qué triste que nadie te quiera...
Nadie.
Ni la sombra de tu sombra
lamentará la salida del sol.
Y con ello,
Su propia desaparición.
Nadie verterá una lágrima,
Ni una sola
Nadie lamentará tu partida.
Pues,
Quien te sonrió
Sólo lo hizo con sonrisas fingidas.
Por interés,
Tan sólo eso.
No creas que las plantas
Dejarán de crecer
Tras tu partida.
No.
Ni el Tajo dejará de correr,
(Lo poco que de él has dejado)
Bien al contrario.
Se regocijará con tu partida.
Chocando contra las rocas
Acariciará el Puente de Alcántara
y hasta el de San Martín
Será un murmullo de pura felicidad.
Murmullo, clamor exultante
El de los ciudadanos,
El del agua.
Pues nadie.
Nada ni nadie,
Lamentará tu partir.
Qué triste que nadie te quiera...
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