Pueden
pasar semanas sin hablarnos, incluso meses.
Nunca te olvido.
Nunca te olvido.
Te llevo dentro después de mil años, siempre latente.
Siempre
te pienso.
Nunca te olvido.
Nunca te olvido.
Porque
te sentí y me sentiste.
Firmamos
un pacto a fuego.
Tácito.
Tácito.
A través de miradas y besos.
De
tu piel contra mi piel
De caricias y promesas que nunca se llevó el viento.
De caricias y promesas que nunca se llevó el viento.
Un
pacto eterno.
Y, a pesar de los años, la distancia y lo vivido...
Yo, nunca te olvido
No hay comentarios:
Publicar un comentario